miércoles, 29 de septiembre de 2010
A las nueve y media…
No fue hasta que, la camioneta se detuvo frente a los achimeros de la dieciocho calle, que el olvido fue completamente lúcido…
Ella había hecho el suficiente énfasis para que a él no se le olvidara, -sin embargo el tiene ese su problema que lo ha marcado toda la vida-. No es capaz de recordar algo importante más allá de un pequeño lapso de tiempo. Siempre hace sus esfuerzos, pero siempre su mente le juega sucio…
Pensaba: ¡tranquilo!… la llamo a su cel, me excuso con alguna casaca y salgo corriendo de regreso a buscarla; poco le duró esa supuesta tranquilidad. Ella fue determinante al decirle: a las nueve y media, ¡no antes, no después!
Lo que le hacía perder ese intento de calma, era eso que ella le había confesado: ¡Siiií!, claro que quiero contigo, pero lo vamos a hacer a mi manera: te la llevas, la guardas, esperas que pasen tres días, y el jueves a las 9:30 vas a saber de qué manera lo vamos a hacer. En ese momento, su cabeza era una olla de presión a punto de estallar, ¿cómo se le pudo olvidar?, ¿cómoooo?. Él había esperado con mucha paciencia a que llegará el día, y justo ahora que lo había logrado, su memoria lo traicionaba.
¡No pudo más! se colgó del timbre de la camioneta, y casi se tiró sin esperar a que el vehículo se detuviera, ya no estaba actuando con calma, ya la ansiedad lo había dominado, tenía que volver a por ella lo más pronto posible.
En su cabeza aún estaba la escena: ella entregándole la mochila; -la que en su interior guardaba un diminuto conjunto de lencería: el brassiere rosado a juego con la tanga, un sobre blanco y un recipiente con perfume-, pero sobretodo de esa escena, lo que más recordaba era esa expresión de ella: mitad malicia, mitad obscena, casi morbosa susurrandole: el jueves a las nueve y media… a las nueve y media…
viernes, 13 de agosto de 2010
martes, 27 de julio de 2010
Algunas veces...
viernes, 23 de julio de 2010
Entendida y razonable
Tus celos extraños de la semana pasada me hicieron sonreír. Luego de todo lo que hemos vivido, te ha dado celos que te encuentres con mis chats calientes y con los relatos que indican la posibilidad de un encuentro clandestino al que no fuiste invitado. Me dio ternura verte intentando justificar lo que sientes, aún cuando sabes que eso es parte del juego, parte de lo que hacemos para evitar al monstruo que todo lo devora: la rutina.
De cualquier manera significó un premio, porque, aunque no tienes nada de que preocuparte, yo, siempre voy a desear estar contigo antes que con cualquier otro hombre y las razones son cientos.
La última vez, que me cogiste, iniciaste con todo, lamiendo dulcemente mi vulva, sin abrirla, me mojé con tanta intensidad que las sábanas quedaron empapadas, seguiste lamiendo, bebiendo de mi cuerpo, sin penetrarme, jugábamos a las falsas ataduras, aquellas que son perfectas porque no existen más que en mi mente, delicioso...
Por fin, decidiste penetrarme, te conté que lo que deseaba es que me cogieras por el culo, cómo necesitaba tu penetración, precisamente para que supieras que, en esa entrada, vos sos el único que tiene la llave.
Mañana tarda en llegar, la lluvia me hace soñar y vos, con todo lo que sos, tendrás que penetrar mi cuerpo con el lubricante que calienta, me vas a incendiar toda, por detrás...
Tomado de diario de una ninfómana
jueves, 8 de julio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
El día que Jesucristo cumple 30 años
“El día que Jesucristo cumple 30 años, los apóstoles, le dicen:
-Maestro, tu, como nosotros tienes un cuerpo dotado con un sexo. Sin embargo nunca has hecho el amor. ¿No te parece fundamental intentar esa experiencia?
-Por supuesto, amados discípulos. Pero ¿con quién?
-Muy fácil, Maestro. Daremos dinero a Magdalena y ella te iniciará.
Así lo hacen. Magdalena, sonriente, deja entrar a Jesús en su humilde cabaña. cuando se cierra la puerta, los apóstoles se sientan frente a ella disponiéndose a esperar por lo menos dos horas la salida satisfecha del maestro. Pero no ha pasado ni un minuto cuando la puerta se abre violentamente. Ven salir a Magdalena con los cabellos erizados, que huye hacia el desierto dando gritos. Jesús aparece desconcertado.
-¿Qué ocurrió Maestro?
-No sé… Ella me sonrió y yo le sonreí… Ella me abrazó y yo la abracé… Ella me besó y yo la besé… Ella me acarició y yo la acaricié… Ella me desvistió y yo la desvestí. ¡Entonces vi que entre las piernas tenía una herida y la curé!”
Alejandro Jodorowsky
miércoles, 23 de junio de 2010
miércoles, 17 de febrero de 2010
Orgasm!!!! or what???
1. Women can experience 2 different kinds of orgasms namely clitoral (the most common and the one most women are familiar with) and vaginal (less common).
2. A few women can’t orgasm at all.
3. The majority of women can only orgasm from having their clitoris stimulated manually, orally or with a vibrator.
4. Less than half of all women can have vaginal orgasms. They can learn with training and practice, but most don’t know how.
5. Since most women must have clitoral stimulation, they don’t climax during intercourse unless additional stimulation is provided to the clitoris.
6. For more than half of all women, their ability to orgasm has absolutely nothing to do with the size of a man’s penis.
7. For the women that can have vaginal orgasms, they generally have 2 kinds: the cul-de-sac orgasm or the G-spot orgasm. Most women who can have a cul-de-sac orgasm can also have G-spot orgasms. The cul-de-sac is located deeper inside up behind the cervix. While stimulation of the cul-de-sac can be pleasurable most women do not like the feel of the cervix being touched with a probing finger or bumped with a long penis. A 5 inch penis is usually long enough to reach the cul-de-sac depending on the woman.
8. The other vaginal orgasm comes by stimulating the G-spot. It is not really a spot but more of an area located a couple of inches along the front wall of the vagina. Depending on the woman the G-spot area can be as small as a pea or as large as silver dollar. The G-spot responds to firm pressure and gentle tapping. This can be a drawback because when the G-spot is stimulated she my feel she has to urinate. Stimulation of the G-spot often causes fluid to build up in the Skene’s glands or female prostrate. Many women are uncomfortable with the sensation of fluid build up and are afraid the fluid they release is urine. Numerous studies have confirmed the fluid or female ejaculate is not urine but is akin to prostrate fluid found in male ejaculate. And like a man’s, her ejaculation fluids can “squirt” out from the urethra during orgasm and is completely normal.
9. A man does not need a long penis to give a woman who is capable a vaginal orgasm. In most cases a 5 inch long penis is all that is required for a G-spot or cul-de-sac orgasm.
10. Girth or thickness is NOT a significant factor in satisfying a woman. While some women enjoy the “stretched like a water balloon” feeling, most women do not. To large a girth can cause pain during sex. Men of average or small girth may be concerned if they do not feel the vagina tight around their penis and the vagina feels too loose and does not provide enough stimulation. This situation is much more effectively remedied by the women strengthening her pelvic muscles than by a man trying to add girth which may be possible but the process takes months.Whereas a woman can strengthen and tighten her “grip” in just a few weeks. The stronger the pelvic muscles the stronger the orgasms and the tighter the “grip” during sex. The ezCOME (easy Clinical Orgasm Muscle Exerciser) is an excellent way for a woman to strengthen her PC and pelvic muscles. A man would be much better off purchasing an ezCOME for a woman that wasting money on questionable male enhancement products.Women with very strong pelvic muscles can easily orgasm vaginally just by flexing their muscles, with or without a penis inside. They can also flex their muscles around an inserted penis and give a man wonderful sensations. The point is a man’s penis size is not as important as a woman’s vaginal strength when it comes to a woman’s orgasm. It is the tapping sensation that triggers a vaginal orgasm and not the stretching and filling up sensation. Hitting the right spot in a tight and toned vagina is more important than size.
11. Real women generally need a minimum of 5 to 10 minutes of direct, consistent and skilled clitoral stimulation to have a clitoral orgasm. In porn the women are shown having multiple vaginal orgasms within moments of penetration. While such orgasmic abilities are possible, such women are rare, and the instant multiple orgasms portrayed in porn are pretended. In the real world women typically react very differently than the stylized porn queens. Also all the men in porn are huge and their size has nothing to do with the fake orgasms of their co stars. Remember they are actors. Don’t make the mistake of thinking your size has anything to do with your woman’s orgasms.
Men sometimes find these female orgasm facts hard to believe. Men will get much more out of sex by focusing on their sex skills and her pelvic muscle tone rather than worrying about the size of his penis
Tomado de http://believe-or-not.blogspot.com
lunes, 28 de septiembre de 2009
¿Qué vas a hacer hoy en la noche?

Apenas se detiene en el pasillo para darme los buenos días, tan normal como siempre; quién iba a pensar que unos días antes (en ese mismo pasillo) esa pregunta de ¿qué vas a hacer hoy en la noche?, fuera a ser el pretexto para que juntos terminaramos enredados entre sudor y ganas.
Aún recuerdo la manera maniática en que ella movía el pubis, aún recuerdo el vaivén violento y brusco de sus nalgas; como también el desenfreno con que se entregaba toda ella. Apenas si podía yo con lo que me pedía...
Hoy la he vuelto a ver, y me ha dado los buenos días de nuevo, como normalmente siempre lo hacia... Yo me pregunto ¿Será que le gustó?, ¿será que se vuelve a repetir?... Ella camina, sin voltear atrás.
lunes, 29 de junio de 2009
Sólo con el clítoris
La sexóloga norteamericana Lou Paget afirma que casi el 70 por ciento de las mujeres no son capaces de alcanzar el orgasmo sólo con la penetración. Esta cifra se basa en unos estudios realizados por la Universidad de Chicago que revelaron que entre el 22 y el 28 por ciento de las mujeres de diferentes grupos de edad son incapaces de alcanzar el orgasmo durante sus relaciones sexuales.
Uno de los mitos más grandes y dañinos de la sexualidad es el de creer que con sólo ser penetrada las mujeres ya estamos en brazos del orgasmo o que si nos penetran por diez, quince o veinte minutos, el resultado -a huevo- será llegar al clímax. Y esto, evidentemente ha generado millares de mujeres que creen que son anormales o que tienen una disfunción o que son unas pobres insensibles. ¡Y no! La GRAN mayoría de las mujeres necesitamos por fuerza estimulación clitoriana. Así las cosas. No sé porqué en las escenas eróticas de toda película o telenovela en vez de poner a una mujer debajo de un hombre teniendo un orgasmo ipso facto, no la ponen siendo estimulada en el clítoris, eso generaría menos tabúes.
De hecho, debería ser una práctica generalizada el que una mujer tranquilamente mientras es penetrada se autoestimule el clítoris o que parte de la postura incluya el que él la toque. Aunque a muchos, comprobar que la chica se toca ahí abajo en el transcurso del acto les puede provocar más de un cortocircuito emocional. Hay que desechar esa idea. Si quieren dejar de angustiarse por la falta de orgasmo durante el coito, acepten como regla que REQUIEREN que ella se estimule para que ustedes, hombres, puedan dedicarse puntualmente a la penetración. Ella además se liberará en cuanto al contacto con su cuerpo.
No son el mismo orgasmo. No son la misma sensación. Ni siquiera los mismos nervios responden. El clítoris es estimulado por el nervio pudendo, el punto G (el responsable del orgasmo por penetración) es estimulado por el nervio pélvico. Y como saben, que el punto G reaccione no es tan fácil. ¿Por qué obsesionarse? ¿Por qué si tenemos tan a la mano el clítoris, es tan sensible y estructuralmente diseñado con el ÚNICO fin de dar placer, por qué ponerse necios con ‘ni madres, ahora lo logramos sin tocarlo o lo logramos’? El sexo no es un examen de aptitudes. El pene ni su virilidad pierden valor o fuerza porque no sea el órgano que está proveyendo directamente el orgasmo. ¿Les causa algo? ¿Les molesta?
viernes, 22 de mayo de 2009
La nata de Natalia
Los pájaros dejarían de volar para follar.
Los católicos dejarían de reproducirse para follar.
Las sillas querrían follarse a las mesas.
Las mesas querrían ser alambicadas por el culo por las cortinas.
Y así... en un mareo de mareos... al compás de los labios del coño de Natalia tocando la trompeta.
Pero eso no pasa.
No permito le perdida de ninguna gota de tan singular brebaje y con las primeras convulsiones, me lanzo con la boca abierta y los labios en forma de vaso. Mi paladar lo recibe caliente y viscoso como salsa de ostras. Sin tragar. Dejo que rebose sin separarme, adherido, pegado, unido.
Con la última gota entre mis dientes, me levanto y acercándome a su boca, comparto tan voluptuosa hidromiel.
Traga, trago, tragamos... la nata de Natalia.
Tomado de El murmullo de las cucarachas
miércoles, 20 de mayo de 2009
Los coches también aman...
Les presento a la chica que me robó el corazón, y que llamaremos LR.
LR era pequeñita, tez blanca y ojos verdes, sus labios eran carnosos y su rubio cabello rayaba en su cintura, ahhh; esa cintura tan bonita, como de atleta, como de modelo. Así era LR. Siempre llegaba puntual a sus citas, era la presidenta de su grado y abanderada del Liceo. Amaba la ecología y realizaba religiosamente las tareas de su hogar. Solo tenía un defecto: no me pelaba.
En realidad, nunca me animé a decirle nada, era tan perfecta... que no me atrevía a decirle algo. La casaca me fallaba cuando estaba frente a LR. Ella logró que me sudaran las manos, que mi boca tartamudeara y ( lo que más me asustó) sentir mariposas en el estomago. LR me gustaba tanto, que ni siquiera podía masturbarme en su honor, mi enamorado corazón no me permitía ensuciar así su memoria.
Después de su graduación (que no me invitó) dejé de verla. Pasaron los años y no supe nada más de ella, y poco a poco se convirtió en un buen recuerdo. A veces, miraba su foto y suspiraba, otras veces me reprochaba por ser tan mula. Siempre he sido un cerdo! y con ella fui un Mula!
Cinco años después la encontré en un campamento de sobrevivencia. Y bueno, el resto de la historia seguirá en la segunda parte de este relato dedicado a LR.
Pigma Verraco
jueves, 5 de marzo de 2009
Venite conmigo... Por favor!
Me gusta el sangoloteo loco de tus caderas, empujándose con más fuerza y rapidez. Disfruto y me excitan tus gemidos. Me gusta sentir como tus ganas se van escurriendo por debajo de tus nalgas...
Me gusta que te vengas conmigo... sino... yo te espero con mis brazos abiertos, con mi pecho acolchonado y con mi entrepierna ardiendo de ganas...
Veni... t
lunes, 12 de enero de 2009
Mis manos y tu piel
Porque tu piel y mis manos se conocen donde no existe cabida para titubeos y malos roces, ya que tú y yo lo hemos confirmado noche tras noche. Éstas te memorizan en cada desliz, movimientos suaves, espontáneos e inspirados en esa textura multifacética y sonora que tienes por piel.
Esa piel que me llama con solo pensarte, donde se desata mis más grandes deseos y porque no, perversiones, porque en ese campo se pueden jugar hasta a las adivinanzas. Porque cada encuentro es una nueva experiencia creada en mis noches de soledad y tu ausencia me hace desearte más.
Es donde en esos lapsos te imagino, con tanta frescura que me abre las neuronas para sacar mis lados oscuros de frases y deseos, porque quiero que hagamos cosas fuera de la razón y que los orgasmos sean sin fin, llenos de lujuria con toques oportunos de pasión. Porque con esa figura no tengo empacho de romperte las ropas y tomarte con tanta dedicación y ganas de que las horas se pasarán como un parpadeo, mientras nos hacemos una sola y densa sustancia de sudor y jadeos.
Y hoy justamente hoy, bajo ese pacto ya establecido, entraré a tu recinto, con ganas y miradas para tomarte, bajando la guardia y sacando la pasión a jugar, para así situarme de nuevo en ese territorio nada ajeno y tan bien conocido, deslizando mis manos y mi boca por esos senderos de piel con espacios justos de vellos, ángulos ideales para salivaciones, entradas estrechas para mis dedos, flácidades ideales para mordidas y algunas succiones.
Porque deseo tomarte una y otra vez mientras nos ahogamos y yo me pierdo entre tu entrepierna que me humedece y embriaga de ese aroma espeso que te sale de tanta excitación. Y así llegar hasta tu sexo y hacerlo mio, entre mordidas, donde busco sin dudar esa parte que te gusta que te muerda para luego introducirme fuerte y de un solo golpe. Ya que tus caderas se resisten dándome más espacio para que haga de las mías dentro de ti, tocando esa textura interior que te llena con mi lengua sudorosa y mis dientes con ganas de tomar tus labios velludos y derretirlos con mi saliva.
Para así perderme y con el choque recuperarme, trayéndome de vuelta con esos golpes que producen tus nalgas al momento de saltar entre palmadas un tanto fuertes que te producen mis manos entre tanto brinco de penetración a ese sexo tibio que tensa tus piernas, eriza tu vientre y crispan tanto tus pezones que tiemblan tan solo con un sencillo roce.
Simplemente mis manos saben lo que te gusta y tu cuerpo me complace respondiéndome con tanto sudor lleno de sensaciones y compases.
La cochinita oscura
domingo, 11 de enero de 2009
Se me antoja
A todos nos prenden diferentes cosas, pero este cochinito disfruta mucho de:
Los movimientos de ella mientras baila, cómo mueve la cadera, cómo abre poco a poco las piernas al compás de la música, las bajaditas sensuales, a veces lentas, lentas, lentas y otras veces bruscas. Cuando se muerde la boca y me busca con la mirada, para comprobar que me humedezco de ganas.
Descubrir que lleva bajo la falda o pantalón, un diminuto calzoncito... sobre todo su pregunta, -¿Te gusta?- cuando con ansiedad intento sobre la ropa recorrer todos los bordes de la prendita... y en mi cabeza me pregunto ¿de qué color?.
Dicen que el placer comienza en la cachita de la nalga... yo creo que tienen razón.
Cuando sin motivo, me pide que cierre los ojos, me toma la mano, para colocarla sobre su cintura e iniciar el recorrido hasta su pubis, bajo su ropa y comprobar que apenas se percibe una pequeña pelusita que cubre ese triángulito de perdición.
Mmmmm!!!! Pequeñas cosas, las que le dan sabor a la vida.





